Discurso de Mijális Papanicolaou, secretario general de la UITBB 26º Congreso de la Federación de Trabajadores de la Construcción de Grecia

Se realizó exitosamente el 26º Congreso de la Federación de Trabajadores de la Construcción y Actividades Conexas de Grecia, en Atenas, de 28 a 30 de enero de 2022.

Las fuerzas clasistas mantuvieron sus 13 escaños en la Confederación General de Trabajadores Griegos y aumentaron sus escaños en el Consejo Administrativo de 28 a 31. El presidente de la Federación y miembro del Secretariado de la UITBB, Yannis Tasioulas, dijo que los trabajadores de la construcción pueden tener éxito si creen en sí mismos y subrayó que sacan fuerzas de la gloriosa historia del pasado, para poder escribir su propia historia, mientras se esfuerzan para alcanzar la vida que los trabajadores merecen.

El secretario general de la UITBB, cro. Mijális Papanicolaou, envió la siguiente intervención:

Estimados compañeros:

Quisiera transmitir nuestros saludos militantes y manifestar sentimientos internacionales de solidaridad y apoyo en las luchas cotidianas de los trabajadores griegos, en nombre de todos los trabajadores de la construcción del mundo entero, afiliados a la UITBB.

Este 26º Congreso, compañeros, tiene lugar nuevamente en medio de una nueva oleada de la pandemia que recorre el mundo. Al mismo tiempo, observamos cómo las fuerzas del capital despliegan un esfuerzo global para volver a depositar esta carga sobre los hombros de los trabajadores. Su brutalidad, mezclada con su insaciable apetito de más y más beneficios, conduce a situaciones trágicas para las masas en todo el mundo. De Asia a África, de Europa a América Latina, los trabajadores están pagando con su sangre la reticencia de los poderosos a actuar en favor de los necesitados. Su inclinación innata a la acumulación de ganancias volvió a expresarse una vez más a través de la pandemia.

Las desigualdades sociales se profundizan, se multiplican las filas los desposeídos y queda de manifiesto la incapacidad del sistema capitalista para gestionar las crisis como la pandemia del COVID-19, puesto que la privatización de los sistemas de salud pública ha provocado el deceso de miles de personas en todo el mundo. Los gobiernos garantizan la perpetuidad de los beneficios de los monopolios ofreciendo su patrocinio a las clínicas privadas, mientras disminuyen el nivel de los servicios salud ofrecidos en los hospitales públicos. Así demuestran que la salud de las mayorías nada significa para ellos, especialmente en esta época de crisis capitalista; con lo que queda demostrado que el capitalismo es un virus peligroso, que se arroga el derecho a decidir quien vive y quien muere. Rechazamos aceptar que la vida de los trabajadores pueda ser medida y utilizada como moneda de cambio. Todos debemos estar sanos y trabajar en lugares de trabajo seguros, con la ayuda de un sistema sanitario público y fuerte.

Al mismo tiempo, los países subdesarrollados, especialmente en África y Asia, no han recibido las vacunas que necesitan, mientras que los países occidentales ricos han empezado a administrar la cuarta dosis. Es notorio que frente a Europa donde el 67% de la población ha recibido al menos una dosis, está África que apenas llega a 14%. Si no entendemos que este problema nos afecta todos juntos por igual, no podremos darle solución. Por su parte, la industria de la construcción en todo el mundo se enfrenta a los mismos problemas de siempre: el uso de mano de obra barata, la explotación salvaje de grupos vulnerables de trabajadores como los inmigrantes, las escasas o inexistentes medidas de seguridad y salud debido a los costes, el desafío y la abolición de la Negociación Colectiva en muchos casos y un ataque feroz contra las leyes laborales con medidas contra los trabajadores.

Resulta evidente, una vez más, que el único camino que porta esperanza para un futuro mejor es el de la lucha de clases, de la solidaridad internacional, de la comprobación de que podemos enfrentar todas las dificultades si estamos juntos; incluyendo el intercambio internacional de experiencias y la unidad mundial de la clase obrera, que resultan esenciales si queremos alcanzar nuestras metas.

La UITBB, que es un movimiento de clase con afiliados en todo el mundo, se sitúa en la vanguardia de las luchas continentales. Por mencionar sólo un ejemplo, todos sabemos que en 2022 se efectuará el Campeonato Mundial en Qatar. Durante la construcción de los estadios, 7.000 de nuestros compañeros de países asiáticos sumidos en la pobreza, como Bangladesh, India y Pakistán, han perdido sus vidas trabajando en condiciones inhumanas, que no difieren de la esclavitud, y otros millares más han resultado lesionados. La UITBB ha lanzado una campaña internacional bajo el lema «¡No a la construcción de estadios con la sangre de los trabajadores! ¡Actuemos ahora!», que ha movilizado a sus organizaciones afiliadas en todas las regiones con la finalidad de presionar a la FIFA y al Gobierno de Qatar para que se ponga fin inmediato a estas prácticas. Esta campaña parece estar dando resultados, dado que algunos países, así como personalidades internacionales, ya se han pronunciado en contra de estas prácticas. Seguiremos esforzándonos para conseguir lo máximo posible.

Para terminar mi breve intervención, reitero nuestro compromiso de que, independientemente de las numerosas dificultades que nos salgan al paso, siempre estaremos del lado de los trabajadores de Grecia y, de hecho, de todos los continentes, ya sea África, Asia, Europa y las Américas. Los invito a recorrer juntos el camino de la esperanza, de la lucha de clases y de la victoria. Tengan la certeza de que el futuro le pertenece a los trabajadores.

A la espera de que la pandemia llegue a su fin, reiteramos una vez más que el futuro se forja en el fuego de la lucha de clases, en nuestras luchas cotidianas, en la educación de los trabajadores, en la respuesta constante y organizada a los violentos ataques del capital contra el pueblo, de tal modo que pongamos fin a la explotación y se produzca una distribución más justa de la riqueza mundial rumbo a la transformación de la sociedad.

¡Viva el 26º Congreso de la Federación de Trabajadores de la Construcción y Actividades Conexas!

¡Viva la solidaridad internacional!

¡Viva la lucha de los trabajadores!