Declaración de FLEMACON en el Día Internacional de los Derechos Humanos, en Defensa de la Democracia y contra la Violencia en el Parlamento de Brasil
En este 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, que marca la fecha en que la Organización de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948 —el documento que reconoce como derechos fundamentales la vida, la libertad, la dignidad y la no discriminación—, la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Construcción, Madera y Materiales de Construcción (FLEMACON) viene a público manifestar su total repudio a los episodios violentos registrados el 9 de diciembre en el plenario de la Cámara de Diputados de Brasil, un espacio que debería simbolizar el pleno ejercicio democrático, pero que expone una grave señal de alerta para el país.
Bajo la conducción o complacencia del presidente Hugo Motta, la Cámara fue escenario de acciones absurdamente violentas y absolutamente incompatibles con la vida institucional y con el respeto que el Parlamento debe a la sociedad brasileña.
La fuerza represiva empleada contra las diputadas Sâmia Bomfim y Célia Xakriabá; contra profesionales de la prensa, que estaban simplemente realizando su trabajo de cobertura de los acontecimientos de la Casa; y la agresión brutal sufrida por el diputado Glauber Braga, quien fue retirado por la fuerza del plenario, representa un retroceso inadmisible. Estos hechos vuelven aún más inquietante el ambiente político, especialmente por ocurrir pocos días después de grandes manifestaciones nacionales contra la violencia de género.
Si las calles y los hogares ya son ambientes hostiles para muchas mujeres, ahora el propio plenario de la Cámara —que debería ser ejemplo de civilidad y democracia— pasa a reproducir esa hostilidad. La situación se agrava con el cercenamiento del trabajo periodístico, evidenciado por la retirada compulsiva de los profesionales de la prensa y por el corte de la señal de TV Câmara, configurando un acto de censura sin precedentes en la historia del Congreso Nacional.
Ante acontecimientos tan graves, causa perplejidad la ausencia de medidas inmediatas capaces de preservar los principios democráticos. La omisión de la Presidencia de la Cámara profundiza la sensación de que la violencia puede imponerse por encima de las reglas institucionales, poniendo en riesgo a la propia República.
Es imprescindible que la Cámara de Diputados lleve a cabo una investigación rigurosa y transparente sobre lo ocurrido, responsabilizando a todas las personas involucradas. La democracia brasileña exige vigilancia constante y no puede ser sometida a la brutalidad dentro de sus propias instituciones.
FLEMACON reafirma su compromiso con la defensa de la democracia y se coloca al lado de todas y todos quienes luchan por su preservación
LÚCIA COSTA MAIA
Presidente da FLEMACON







