Perú: Trabajadores movilizados com FTCCP en defensa de los derechos humanos ante el asesinato de dirigentes sindicales

La FLEMACON se suma a la FTCCP para rendir homenaje a la memoria de Pedro Huilca y reafirma que la lucha actual está profundamente vinculada a la historia del movimiento sindical y a la resistencia contra todas las formas de violencia y opresión.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, celebrado el 10 de diciembre, trabajadores de la construcción civil de la ciudad de Abancay, en la región de Apurímac, salieron a las calles para denunciar la grave situación de violencia que afecta al sector y exigir justicia ante el asesinato de 26 dirigentes sindicales.

La movilización fue convocada por el Sindicato de Trabajadores de Construcción Civil de Apurímac-Abancay, con el respaldo de la Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú (FTCCP), y tuvo como principal objetivo llamar la atención de la sociedad y del Estado sobre la escalada de crímenes cometidos por mafias que buscan controlar el sector de la construcción civil mediante la intimidación, la extorsión y el asesinato.

La marcha recorrió las principales calles de Abancay y congregó a trabajadores, dirigentes sindicales y familiares de las víctimas, quienes portaban pancartas, carteles y consignas exigiendo el fin de la impunidad.

Durante la protesta, los manifestantes denunciaron el silencio y la inacción del Estado frente a la violencia sistemática que sufren los trabajadores organizados, especialmente aquellos que destacan en la dirigencia y en la defensa de los derechos laborales, mejores condiciones de trabajo y salarios justos.

Según la FTCCP, los 26 dirigentes asesinados en los últimos años son víctimas directas de organizaciones criminales que intentan imponer el control ilegal sobre obras públicas y privadas, utilizando métodos violentos para eliminar cualquier forma de resistencia. Estos crímenes no solo atentan contra la vida de los trabajadores, sino que también constituyen una grave violación de los derechos humanos, al atacar directamente la libertad sindical, el derecho a la organización y a la negociación colectiva.

La FTCCP denuncia que la construcción civil se ha convertido en uno de los sectores más vulnerables a la infiltración del crimen organizado, debido al alto volumen de recursos involucrados y a la precariedad de la fiscalización estatal. En muchos casos, los trabajadores son obligados a pagar extorsiones para conservar sus empleos, mientras que los dirigentes sindicales que se niegan a someterse a las mafias se convierten en blanco de amenazas y atentados. La falta de investigaciones eficaces y de sanciones ejemplares contribuye a la perpetuación de este ciclo de violencia.

La movilización también tuvo un carácter histórico al rendir homenaje a Pedro Huilca Tecse, ex secretario general de la FTCCP y de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), asesinado el 18 de diciembre de 1992 durante la dictadura de Alberto Fujimori. Huilca Tecse es recordado como uno de los principales líderes sindicales del país y un incansable defensor de los derechos de los trabajadores. Su asesinato, ocurrido en un contexto de represión política y autoritarismo, permanece como un símbolo de la violencia de Estado contra el movimiento sindical peruano.

La FLEMACON enfatiza que los crímenes cometidos hoy por las mafias guardan similitudes con la represión del pasado, ya que buscan silenciar las voces críticas del movimiento sindical y debilitar la organización colectiva de los trabajadores.

La FLEMACON expresa su total respaldo a la movilización del Sindicato de Abancay y de la FTCCP, y reafirma su exigencia al Estado peruano para que asuma su responsabilidad en la protección de los dirigentes sindicales y de los trabajadores de la construcción civil. Asimismo, se une a la FTCCP para exigir medidas concretas, como programas de protección efectiva, investigaciones rápidas y transparentes, el fortalecimiento del sistema de justicia y un combate real al crimen organizado en el sector.

La movilización de los trabajadores continúa hasta que existan respuestas concretas. Defender los derechos humanos significa garantizar el derecho a la vida, al trabajo digno y a la organización sindical sin miedo.

La marcha de Abancay, realizada en el Día Internacional de los Derechos Humanos, una fecha de gran significado internacional, reafirma que la lucha por la justicia y la dignidad sigue viva y que el silencio del Estado no será aceptado frente a la violencia que afecta a la clase trabajadora.